Conservo una curiosidad infantil que me permite  realizar una intensa observación del mundo circundante y sus lenguajes perceptivos (visuales, sonoros, táctiles, etc.), al tiempo  voy reformulando desde mi imaginario situaciones, experiencias, objetos, etc.  que luego se traducen en propuestas que enfatizan en las incertidumbres de la realidad y los cuestionamientos que puedan motivar  lo poético, paradójico y/o humorístico.

No me interesa la verdad, no creo en las certezas.

Tengo como eje especulaciones, indagaciones, fabulaciones alrededor  de las bajas y proto tecnologías para obtener  imágenes, sonidos, luz, movimientos.

Me gusta plantear mi trabajo como un laboratorio de experimentos constantes.